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Actualidades
por Fabián Banga

Desde Argentina, los diarios online nos mandan la infamación de los discursos locales agotados al máximo, en una realidad que pareciera repetirse infinitamente, indiferente a las necesidades inmediatas. Porque la repetición es el parámetro desde donde tenemos que analizar esta realidad, y no desde la sorpresa. Los argentinos repetimos parámetros que vamos olvidando, para esto la literatura nos puede dar una mano al momento de recordar experiencias. Por ejemplo, Arlt en los Siete Locos, allá por el año 1929, describe personajes que fantasean con la posibilidad de salir de sus perímetros totalizados por la imposibilidad; imposibilidad de conseguir una salida laboral decente, imposibilidad de tener éxitos en sus proyectos, imposibilidad de concretar relaciones duraderas. En esta imposibilidad navegan los personajes de Arlt. De ahí que la solución en algunos casos sea la de hundirse aún más en la imposibilidad para así romper con este patrón de desazón. Es tan salvaje la actualidad del escritor que hay momentos en la obra que uno no sabe si imaginar un conventillo de principios de siglo, o una familia indigente actual. Flota esa inmediatez del sufrimiento del que ya hemos hablado en otra oportunidad. Porque la necesidad no espera, algo que Arlt tenía absolutamente claro.

Esta inmediatez, habría que proponer, está en contraposición con la mediatez de la cámara. La cámara y la imagen recrean. Por otro lado, la realidad de los personajes de Arlt corporalizan en el sufrimiento. Cuando uno habla del sufrimiento de la gente y busca solidarizarse con esa inmediatez del problema, se aleja de la recreación de la imagen. Nosotros por muchos años vivimos de la posibilidad del recrear por medio de imágenes. Y sucumbimos frente a la estructura sin base que esta recreación produce. La recreación de una sociedad primer mundista no es lo mismo que la construcción inmediata de esta sociedad. Nosotros aún hoy en día estamos inmersos en esta recreación de lo que queremos ser, sin poder vislumbrar lo que podemos ser. Algunos pensarán que el mercado inmediato de las grandes potencias está construido sobre imágenes, y eso es una gran falacia. Las grandes potencias en mi opinión están basadas sobre servicios eficientes y a bajo precio, servicios médicos medianamente accesibles a todos, protección de la mano de obra y del los producto nacionales, acceso a un crédito razonable. Es decir, desde una base proteccionista. Los Estados Unidos, a pesar de todos los problemas actuales, es uno de los mejores ejemplo. Es decir, lo que vivimos nosotros en los noventa está muy lejos de parecerse a nuestros ricos vecinos del norte en sus mejores momentos. Cuando una persona en California en los noventa pagaba 30 dólares mensuales por una línea de teléfono con llamadas locales ilimitadas, en Buenos Aires se pagaba un promedio de 60 dólares por un servicio mucho más mediocre. Pero en esos tiempos vivíamos sumergidos en la imagen de lo que podíamos ser, no en lo práctico de lo inmediato. ¿Podremos desprendernos de esta voracidad de la imagen partiendo del entendimiento de que esa imagen cuando está recreando a una persona que tiene hambre, en la vida real, esta persona verdaderamente tiene hambre? Esa es la pregunta. Partir de lo práctico y de lo que nos beneficia, y no de lo que creemos que nos beneficia. Yo pensaba que este tema que discutimos infinitamente en plena era neoliberal se agotaría después de la gran crisis, pero parece que continua candente y tan actual como hace 5 años.

Ahora uno salta a diarios locales, y ve que O'Neill renunció a su cargo junto con "Larry" Lindsey. ¡Y bueno! Esto no daba para mucho. Con ejemplos como el de United Airlines perdiendo $7 millones por día y a punto de entrar en bancarrota, o con un desempleo pasando la línea del 6% que se plasma en mucho más en algunas partes del país, no está como para dar premios a nadie. La ola neoliberal se disipa en todas direcciones, y la catástrofe de la teoría ya no creo sea por nadie ignorada. Quizás el problema no este en el desastre de esta línea económica, sino en la falta de alternativas. ¿Llegara la noticia completa a nuestras tierras del sur?



 

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