Las
inexistentes armas de destrucción masiva
Por
Fabián Banga (02-02-04)
Finalmente
se admite públicamente que no existen las supuestas armas de destrucción
masiva, que fueron el caballito de batalla de la administración de
Bush hijo, para invadir Irak. Esto no solamente complica el horizonte
electoral de la administración de Bush, sino que muestra cuán vulnerable
y desorientado está el sistema de seguridad e inteligencia americano.
La propuesta de Bush de invadir Irak respondía a una lógica de "golpear
antes de que nos golpeen". Una toma por la fuerza de un supuesto
bastión opositor, salvaba a la población de otro apocalíptico episodio
como el del 11 de septiembre en Nueva York. Esta campaña militar estaba
supuestamente basada en información que el enorme y sofisticado aparato
de inteligencia y espionaje imperial había ofrecido a la administración
del presidente. Si uno mira los días precedentes a la invasión de
Irak en perspectiva, uno puede llegar a preguntarse (como lo ha hecho
el New York Times el domingo, 1 de febrero) ¿qué puede haber llevado
a una personalidad pública y tan respetada como Colin L. Powell, salir
a afirmar que no son simples rumores sino certezas comprobadas, las
armas de destrucción masivas en Irak? Basándonos en la hipótesis pública
de que el único propósito de invadir Irak era hacer uso de los suculentos
posos petroleros que este país tiene, ¿por qué no justificar la invasión
proponiendo razones tales como: abusos a los derechos humanos o conexiones
con células terroristas? La administración en Washington apostó tanto
a la carta de las armas de destrucción masivas que hasta los más duros
opositores de la invasión están discutiendo la posibilidad que el
gran error de cálculos partió de una deficiente interpretación de
los contactos humanos y de espionaje que se tenían en el territorio
iraquí. Sin negar los evidentes intereses de la administración de
Bush de controlar política, cultural y económicamente un país en el
corazón del medio oriente, hubo un factor de mala información que
muestra hasta que punto puede ser vulnerable un imperio, cuando no
entiende culturalmente el territorio al que se mete. Muchos especialistas
están afirmando, que es muy probable que la información que recibieron
los grupos de inteligencia, como la CIA, era franca pero evidentemente
incorrecta. Se parte de la teoría que inclusive, dentro de los grupos
más cercanos a Saddam, muchos altos militares creían erradamente que
estas armas existían. Hasta se ha llegado a escuchar la teoría de
que el mismo Saddam estaba invirtiendo dinero en la producción de
estas armas, pero el dinero entraba en una madeja de corrupción que
terminaba evaporando todo el capital en las mordidas de los distintos
niveles de poder. Esto es algo que para nosotros los latinoamericanos
sería algo absolutamente predecible, pero para la mentalidad norteamericana
no se creía posible a este nivel. Una de los entendidos en el tema
que afirma algo muy cercano a esto es David Kay.
David
Kay era el encargado del equipo de los Estados Unidos que buscaba
las supuestas armas de destrucción masiva en territorio iraquí. Hace
solamente unos días renunció a su cargo argumentando que tales armas
no existían. En un reportaje concedido a la cadena independiente y
pública norteamericana PBS, Kay respondió en el programa de Jim Lehrer
(uno de los más respetados periodistas en los Estados Unidos) que
uno de los puntos que no se tuvieron en cuenta en Irak fueron el enorme
grado de corrupción presente en los últimos años del régimen de Saddam.
"Yo creo que no prestamos atención al deterioro de la sociedad
iraquí que comenzó en 1998 aproximadamente, hundiendo a toda la sociedad
en un torbellino de corrupción y artimañas, que hizo que todo esté
relacionado con intereses personales, requiriendo dinero para individuos
y no para la producción de armas."[1] (traducción personal)
Esto
muestra que una de los grandes inconvenientes que está encontrando
los Estados Unidos en su relación con la comunidad global (o por lo
menos, más específicamente la administración de Bush hijo) es la enorme
barrera cultural que su misma cultura ha generado desde tiempos de
la guerra fría. Si bien en aquellos tiempos, el miedo al marxismo
universal llevó a este país a construir parapetos que le aislaran
del mundo, hoy en día, ese mismo asilamiento, juega como un factor
contrario en sus intentos de interacción global y su posicionamiento
como líder indiscutible en el ámbito económico y militar. Así como
en la mayoría de los países del mundo poco se entiende de las dinámicas
que se mueven dentro del imperio, así también el imperio poco entiende
de las dinámicas externas. Esto se plasma en películas, discusiones
y políticas externas que intentan globalizar una sola perspectiva.
Todo aquello que contradiga esta perspectiva entra en la esfera del
discursos ilegítimos y desechable. No es una sorpresa que en películas
(que sería importante remarcara que nosotros también consumimos) como
"Independence Day", el presidente de los Estados
Unidos comanda un ejército que libera al mundo de la invasión extraterrestre.
Esta fantasía cinematográfica, es para el público norteamericano tan
verosímil como inverosímil que en Latinoamérica se identifique a los
Estados Unidos como el promotor de dictaduras en los setentas y ochentas.
Que en la clásica serie "Viaje a las Estrellas", la nave se llame
"the USS Enterprise" y represente a la tierra
en su totalidad, no sorprende tampoco mucho. Nada existe fuera del
imperio, y si existe, es probablemente pura fantasía o algo que no
merece la atención del mundo civilizado.
De esta
carencia de entendimiento y universalización de perspectivas, tanto
el imperio como la comunidad mundial está pagando el precio de semejantes
errores de cálculos. Un ejemplo de los problemas internos en Estados
Unidos, es notar que la administración de Bush está pidiendo al congreso
que apruebe un presupuesto de defensa para el próximo año, de 400
mil millones de dólares; cuatro veces la deuda externa Argentina.
Todo esto en un país donde se están cerrando escuelas por falta de
presupuesto; un país que está teniendo problemas enormes a nivel déficit,
salud y con un mercado laboral que no se reactiva. La BBC el sábado
31 de enero, en su sitio de noticias en internet, informó que la administración
de Bush está invirtiendo en la reactivación de un sistema de seguridad
anti-misiles de largo alcance (extremadamente costoso y poco probado
en su eficiencia) para proteger al país de ataques externos. Lo que
hace de este proyecto ridículo, es que no se entiende que semejante
ataque suicida podría ser orquestado por solamente un puñado de naciones
en el mundo, siendo estas prácticamente todas aliadas o amigas de
Washington. Otro ejemplo de falta de entendimiento de la realidad
mundial y otro paso más en el aislamiento. Para colmo, se está abandonando
Irak repentinamente dejando al país en una anarquía evidente, y engendrando
un malestar incuestionable en una región del mundo que día tras día
se está volviendo más y más antiamericana. No sorprende entonces que
aspirantes a reemplazar a Bush en el 2004, como el caso de los candidatos
demócratas John Kerry y John Edwards, ataquen al presidente por su
lado más vulnerable, su política exterior y presupuesto nacional.
[1]
"I think we really miss a deterioration of Iraqi society that
took place beginning around 1998 in which they spun into a vortex
of corruption and graft that made their own interest in requiring
more money and taking care of each individual and in not producing
weapons in society." Online NewsHour: Newsmaker Interview: David
Kay -- January 29, 2004. http://www.pbs.org/newshour