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A un año de la invasión
por Fabián Banga (03-19-04)

A un año de la invasión de Irak, las posibilidades de paz están aún lejos de concretarse. La evidente preocupación que muestra la administración de Bush es justificada por el creciente grado de escepticismo que el pueblo norteamericano está mostrando en las distintas encuestas nacionales. La barrera del 50% de descontento ya se cruzó, y la tensión no solamente nacional sino internacional está poniendo a Washington en la necesidad de hacer algo drástico lo antes posible.

Cuando hace unos días el candidato opositor John Kerry dijo que la mayoría de los presidentes del mundo esperan que Bush pierda las elecciones, la enfurecida administración salió a criticarlo desde todas las voces posibles. Desde el vicepresidente hasta los voceros presidenciales, le pedían a Kerry que proporcione nombres concretos de quién serían estos presidentes. Kerry podría haber nombrado a cualquier presidente que estaría en lo cierto, pero el costo político no le beneficiaría. Muestra esto el grado de preocupación frente a la posibilidad de que se difunda aún más una realidad que la Casa Blanca intenta encubrir infructíferamente, que el resto del mundo está aislando más y más a los Estados Unidos.

Con templanza se podría afirmar que prácticamente todas las elecciones que han habido en el mundo desde hace tres años, han dado victoriosos a candidatos que tienen una línea política abiertamente anti-Washington. La salida de España de la coalición, y un par de países más que parecieran seguir la incitativa de Madrid, tiene electrificado a todo el gobierno norteamericano, demostrando esta inocultable preocupación en discursos no solamente del mismo Bush, sino de funcionarios como el secretario de estado, Colin Powell, quienes están pidiendo desesperadamente reconsiderar la quita de tropas de Irak.

Pero la presión y la problemática del momento, no tiene solamente un fin ideológico. El estar en un año electoral, que se propone adverso para los republicanos, hace que la tensión se incremente por la falta de resultados. Esto prevé quizás la posibilidad que alguna acción drástica por parte de Washington se concrete en cualquier momento. ¿Qué acción puede ser ésta? El tiempo lo dirá.

Pero estar con un gran déficit económico, con colegios cerrándose, con la necesidad de generar más empleos que terminen de sacar al país de la crisis económica, problemas con el sistema de salud, con la continua pérdida de soldados en Irak, y con ahora el mundo abriéndose de los proyectos norteamericanos, plantea la necesidad de resultados inmediatos que beneficien a los republicanos. Mientras tanto, a un año de la invasión a de Irak, las manifestaciones en repudio a la guerra comienzan a aparecer en las grandes ciudades. A las 9:00 de la mañana del viernes, cientos de manifestantes marchaban por las arterias principales de San Francisco: Mission y Market streets. La marcha principal se espera para las 2:00 de la tarde.

 



 

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