[ home ] > articulos

Oro por baratijas vidriosas
Por Fabián Banga

La historia de la conquista americana está saturada de mitos, de imaginarios frutos del traumático encuentro entre dos culturas. ¿Quiénes eran estos visitantes harapientos montados en animales cuadrúpedos enormes, nunca antes vistos en las Américas? ¿Y esos perros salidos de la imaginación del Dante, que eran capaces de matar a un hombre en minutos? Y por otro lado ¿Qué serán esas pirámides enormes? ¿Serán mezquitas? ¿Serán estos la tribu perdida de Israel?

En la "Segunda Carta-Relación" de Hernán Cortés al emperador Carlos V vemos una descripción de Moctezuma que nos deja la duda de si estamos en un mundo real o en uno fantástico; espacio que servirá como un marco en el que se busca describir no a Moctezuma sino a Cortés. Las palabras de Moctezuma hablan de una relación entre la llegada de Cortés y la llegada de Quetzalcoatl, que a modo de un Cristo, sería la entidad celestial que algún día volvería a la tierra. "<<y así lo debéis vosotros tener, que aqueste es el señor que esperábamos [...] de aquí en adelante tengáis y obedezcáis a este gran rey, pueséles vuestro natural señor y en su lugar tengáis a este capitán [...]>> Lo cual todo lo dijo llorando con las mayores lágrimas y suspiros que un hombre podría manifestar y asimismo todos aquellos señores que lo estaban oyendo lloraban tanto, que gran rato no le pudieron responder." (1)

Esto se complementa con una visión maquiavélica también. Hay dos pasajes muy significativos que muestran estos pensamiento en Cortés. Si bien por un lado dice que Moctezuma lo reconoce como un enviado de los que ellos estaban esperando, nuevamente descubre su intencionalidad al decir luego: "satisfaciendo a aquello me pareció que convenía, en especial en hacerle creer que vuestra majestad era a quien ellos esperaban..." (2) Haciendo saber que si los otros creían algo de él, bienvenido es siempre y cuando le beneficie.

Es así que la historia la escriben los que ganan, y por mucho tiempo nos privamos de leer la otra versión de la historia. Esto se plasma desde las historias que nos hacían dibujar en la escuela primaria, con Colón "descubriendo" América. No se hablará por ejemplo de que las características en el plano de la conquista, que llevarán al control definitivo del imperio de México, no tendrán como base fundamental el aparato bélico de los europeos, (ya que la resistencia fue tremenda) sino en una estrategia de aprovechar las desuniones de los locales. Un puñado de españoles, por más armas que trajeran, no eran para nada una amenaza al enorme Imperio Mexica. Las tensiones internas, las enemistades y revanchas fueron utilizadas hábilmente por los conquistadores.

Lo que se rescata de todo esto son los imaginarios que se dibujan en las escrituras, quien está en poder y quien no. Con el tiempo, los que leerán estos escritos, irán construyendo nuestra realidad desde estos imaginarios del poder. Aquellos que escriban y sean considerados "seguros" a la luz de la verdad, serán nuestros pilares desde los que construiremos nuestro presente y futuro. Es por eso que me preocupa esa construcción de lo que nosotros creemos que es el primer mundo, de la construcción que será el pilar de lo que nosotros queremos ser. El ejemplo hoy es Estados Unidos o Europa, y lo que nosotros desde el sur creemos que son estos países. El ejemplo se aprecia en la constante imitación de estos espacios, imitación que en muchos casos es tremendamente imprecisa. Por ejemplo, no se por qué se ha asociado por mucho tiempo la idea de la privatización de empresas estatales con la modernidad, y por otro lado, los gremios, lo estatal, como lo antiguo. Muy postmoderno esto, el primer mundo no está en un país sino que está en un tiempo; lo moderno, lo nuevo es el primer mundo. Lo irónico es que aquellos que están en lo que en nuestra imaginación es la modernidad, nos sorprenden y hacen cosas que no concuerdan con los patrones que hemos preestablecido. Un ejemplo es un articulos que salió el jueves en "The wall street jornal" sobre el tema de Aerolíneas. Es importante aclarar para aquellos que no sepan de este periódico, que éste es un diario conservador, con constantes temas económicos, en donde publican avisos compañías como Franklin Templeton, Unisys o Fleet, los grandes colosos de la economía norteamericana. Metafóricamente hablando, es el gran diario del imperio, "la crema de la crema". El articulos hablaba de los grandes problemas de Aerolíneas y paradójicamente refería a que Aerolíneas era un buena compañía, que antes de ser privatizada contaba con 29 aviones y no tenía deudas. Hoy en día, Aerolíneas Argentinas cuenta con tan solo una unidad y produce una deuda que se incrementa en un millón de dólares por día. Me sorprendió leer esto ya que si bien el articulos no toma ningún partido, en ningún momento acusa a los gremios del problema, sino que habla del desastre al que se ha llegado por la mala administración, en el marco de la privatización. Desde la crema de la crema del neoliberalismo nos vienen a decir que nuestro imaginario de la modernidad no se construye con simplemente asociarnos a una o dos ideas a seguir. Vendimos la casa para comprar el auto y resulto que al final ni lo sabíamos manejar.

Mientras leía el diario en el café, no sabía si largar una carcajada por lo que ellos escribían o por nuestra falta de identidad y creencia de que las medidas neoliberales nos ubicarán de un día para el otro en el primer mundo. El tópico ronda sobre el tema de la identidad, identidad para decidir por nosotros mismos y no por copiar imaginarios inexistentes. La carcajada al borde de las lagrimas... ¿y a nosotros nos parece ridículo que en algún momento se haya cambiado oro por un puñado de baratijas vidriosas?

  1. Cortés, Hernán. "Segunda Carta" Ed. Mario Hernández Sanchez-Borba. Madrid: Historia 16, 1985. p. 129.
  2. Cortés, p. 117



 

/ e-mail / berkeley, ca
/ visitas