Dos visiones de la realidad argentina
Por
Fabián Banga
Es patética la diferencia
que se puede ver entre la crónica periodística local
y la extranjera a la hora de describir nuestra realidad nacional.
Mientras que en los días anteriores al 14 de noviembre nuestros
diarios anunciaban el inminente acuerdo con el Fondo, era difícil
encontrar alguna noticia referida a nuestro país en los diarios
norteamericanos. Ni que hablar de la solidaridad que el tesoro norteamericano,
según los diarios locales argentinos, está teniendo
con nuestro país. Tal noticia no aparece en prácticamente
ninguna parte. La realidad es que pasamos desapercibidos como de
costumbre. Aquí hay gente que ni sabe ni le interesa donde
queda la Argentina.
Pero hoy viernes, por un ratito las
cosas cambiaron. Mientras que diarios como el Clarín arrancaron
con títulos como: "El FMI dice que 'existe
un compromiso' para cerrar el acuerdo con Argentina" diarios como
el New York Times, el sitio de la BBC y otros diarios locales de
menor tirada, ya anuncian el tan definitivo default Argentino
y calvario nacional. Tan drástico es este cambio que esta
mañana una alumna me sorprendió enviándome
un e-mail diciendo: ""Oí que Argentina entró
en default. Lo siento. Espero que su familia allá esté
bien". No era eso todo, el Times arrancaba con tres notas referidas
a este tema. La BBC le dedicó una articulo de tapa en la
sección internacional. En una de las notas del Times se hablaba
de la muerte de los cuatro niños por desnutrición
y de lo irónico que esto ocurra en un país que textualmente
llama: una de las tierras más fértiles del planeta.
La BBC prefería dedicar espacio a la desesperación
del gobierno. Al mismo tiempo, la realidad virtual del periodismo
argentino era otra historieta. El interés pasaba por decorar
espacios esperanzadores, que siendo sinceros, existen de una forma
tristemente novelesca sólo en el espacio periodístico
nacional. ¿De qué acuerdo con el Fondo se nos esperanza?
Uno no encuentra tales afirmaciones por estos lares. ¿De dónde
sacan la información esta gente? Yo me acordé de Arlt
mientras leía los articuloss nacionales. ¿No pegaría
la frase que le dijo el farmacéutico Ergueta a Erdosain en
aquel café decadente de Los siete locos? "Rajá,
turrito, rajá"
La miopía periodística
sería bueno que se contrarrestara con un debate a otro nivel,
con una información que no ponga tanto énfasis en
arreglos con el diablo que no solucionarán nada. Nadie está
mirando la realidad argentina en estos pagos porque para ser sinceros,
se está poniendo el énfasis en otros incumplimientos
y rebeldías muchos más preocupantes para Washington
y que no vienen del sur, sino de oriente. En un momento en la historia
en que nadie cumple nada, el tratar de quedar bien con le Fondo
suena hasta ridículo. El medio oriente está en un
baño de sangre sin precedentes y por más que se acepte
o no la entrada de los inspectores en Iraq, Washington está
limpiando el trabuco para salir a reventar a lo lindo. Las manifestaciones
de protesta no se hacen esperar en estas latitudes del norte y en
la Europa actual que ya tiene bastantes problemas económicos.
El griterío de la protesta anti-guerra, suena a contramano
del pavor de muchos frente a las constantes amenazas terrorista.
Estados Unidos está en una recesión y la falta de
trabajo es evidente. ¿A quién se le puede ocurrir prestar
atención a un país que está en el fin de mundo
y que no afecta en lo más mínimo los intereses nacionales?
Es una realidad dura y cortante, pero así se le ve desde
lo local.
Por otro lado, hay que entender que
esta moneda tiene también otra cara, que de última
tendría que ser la única vital. ¿Qué hacer
con la inmediatez del hambre? Y volviendo a Arlt, me recuerda todo
esto a Silvio en El juguete rabioso, cuando lo echan del
ejercito. "¿no es una injusticia, digan ustedes, no es una injusticia?."
suplica el personaje. El dolor concreto es el centro del debate
y no la representación de la nación en imágenes.
Esta inmediatez es la que tendría que preocuparnos, y no
las opiniones inexistente de otros lares. ¿Para qué cumplir
cuando nadie cumple? O mejor aún, la pregunta sería:
¿cumplir con quién? Uno pensaba que cuando llegue el país
a un momento de debilidad como el actual, la realidad empujaría
a pensar en el nosotros de una forma inmediata y concreta. Pero
por lo que se ve, por lo menos la prensa, dialoga en otra frecuencia.