Los Reyes Magos
Por Fabián Banga (01-06-04)
Se acerca la Fiesta de Reyes y la celebración
casi exclusiva del mundo hispano parece sobrevivir intacta en los
albores del siglo XXI. Para muchos será novedoso el dato que
en muchos lugares del mundo cristiano la costumbre de celebrar la
Fiesta de Reyes es inexistente. De esta tradición tan antigua
como el cristianismo, en el norte de América y en la muchos
países de Europa, ni sutil rastro queda. También es
importante remarcar que popularmente muy poco se sabe de quiénes
eran estos reyes y de dónde procedían. La historia es
contada en el evangelio de Mateo 2. 1-12, pero el texto bíblico
no indica cuántos eran los reyes ni de dónde exactamente
procedían. Que eran tres y que representaban distintas razas
es una idea que llegó mucho después y se incorporó
en la tradición como un símbolo de los reyes del mundo
llegando a adorar al Hijo de Dios. Esto motivó, a muchos investigadores
en el pasado, a tratar de develar la incógnita de los misteriosos
reyes. Hay historias que cuentan que Marco Polo, cuando llegó
a la región mesopotámica, encontró tres enormes
arcos que los lugareños describieron como tumbas levantadas
en honor a los tres Reyes Magos. Inclusive en Milán y Colonia
se cree están los restos de estos tres magos, que según
se profesa, fueron traídos a Constantinopla por Santa Elena,
madre de Constantino.
Los únicos datos que tenemos,
según los textos bíblicos, es que venían de oriente.
Pero de żdónde exactamente procedían? No había
grandes ciudades en el cercano oeste de Jerusalén que pudieran
tener a señores tan bien vestidos y con tanto acceso a riquezas.
Damasco estaba al norte, Meca y Medina estaban al sur. Quizás
la hipótesis más acertada y aceptada hoy en día
es que vinieron de la región mesopotámica que hoy es
Irán e Irak. Hay muchas razones que justifican esta teoría.
La primera es que evidentemente esta región está al
este de Jerusalén. Las caravanas que llegaban desde el oriente,
utilizaban una ruta antigua que unía la región de Persia
con lo que hoy es Israel y Palestina. Esta ruta inclusive hoy en día
se continúa usando. Otro factor que sustenta la idea de que
los Reyes Magos llegaron de aquellos lugares, es que en pinturas encontradas
en las catacumbas cristianas hay imágenes de los reyes, vestidos
con ropas que pertenecían a la aristocracia persa. Se conjetura
que estos "reyes" no eran efectivamente monarcas, sino que eran vistos
como tales por los habitantes de la humilde Palestina de aquellos
tiempos.
La pista más significativa,
que sustenta la hipótesis de los señores persas, nos
llega del nombre "magos". La palabra "magos" en español viene
del griego "magoi" y del latín "magi", que significaban "sabios"
y que están indudablemente relacionadas con la palabra persa
"magu". Magu era el nombre que tenían los poderosos e influyentes
sacerdotes persas de la religión del profeta Zaratustra, también
llamado Zoroastro o Zerduscht. El zoroastrismo es una religión
que explica, entre otras cosas, la realidad cósmica como una
lucha entre la dualidad del bien y del mal. El bien personificado
en la idea de Ahura-Mazda o Ormuz (El Verbo Solar) y el mal en Arimán
o Adar-Assur (Lucifer). Es significativo que para el zoroastrismo
los sueños tenían una gran importancia y representaban
una conexión con el mundo espiritual. El profeta Zaratustra
recibió los ataques de Arimán y sus huestes en sueños;
tiempos estos de tentación, anteriores al día en que
recibió las enseñanzas directamente de Ormuz. En la
historia de los Reyes Magos, contada en el Nuevo Testamento, los sueños
también cumplen un papel importante: "Y como recibieron en
sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes,
volvieron a su tierra por otro camino." (Mateo 2. 12). Por último,
es importante remarcar que así como los hebreos esperaban la
llegada del Mesías anunciado por Isaías, los seguidores
del profeta Zoroastro también esperaban un Mesías.
Estos sacerdotes eran grandes versados
en la ciencia de la astrología y la astronomía, ciencias
que en aquellos tiempos no estaban del todo separadas. De ahí
que prácticamente todos los interesados en el tema, afirmen
que la estrella que vieron estos magos-sabios refería a una
estrella astrológica. Hay un evento astronómico y astrológico
importante que ocurrió en tiempos del nacimiento de Jesús,
la conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación
de Piscis. Este fenómeno fue re-descubierto por Kepler, mencionado
por el rabino Isaac Abravanel (1437-1508) y finalmente esclarecido
por el estudioso alemán Paul Schnabel quien en 1925 pudo descifrar
unas tablas con escritura cuneiforme que mencionaban el evento en
los cielos. Este fenómeno ocurrió en el año 7
a.C., fecha que se conjetura fue el verdadero año del nacimiento
de Jesús. Júpiter era asociado con el "Rey de Mundo"
y Saturno con Palestina. Que Saturno y Júpiter se encontraran
en la constelación de Piscis (nombre que tendrá la nueva
era y símbolo que está asociado con el cristianismo)
era razón suficiente para emprender el gran viaje hasta Palestina
para presenciar la llegada del Mesías. Y así cuenta
la tradición que lo encontraron en Palestina, seguramente no
recién nacido como se recuerda el suceso. Los regalos de oro
(rey), incienso (espiritualidad) y mirra (muerte), se supone predecían
el destino del niño de gobernar espiritualmente sobre todos
los reyes del mundo y de morir algún día en la cruz.
Fuentes y páginas relacionadas
con el tema:
http://www.elchenque.com.ar/fiestas/quienreymag.htm
http://www.iveargentina.org/Teolresp/Casos/090_reyes_magos.htm
http://www.astro-digital.com/7/reyesmagos.html
http://www.aciprensa.com/navidad/reyes.htm
Shuré, Édouard.
Zoroastro y Buda (El Culto al Fuego - La Reforma del Brahmanismo),
Ed. Kier, Buenos Aires 1979 p.7-50